¿Sueles ver películas clásicas con tus hijos? Si no es así, estás desaprovechando una estimulante y divertida manera de educarlos en valores. En la práctica, os permiten pasar un buen rato con historias atractivas y aprovecharlas para compartir y comentar cualidades humanas de calado.
Lo principal es utilizar una filmoteca familiar bien seleccionada que incluya algunas de las películas más estimulantes y formativas que se han rodado. ¡No tienes que salir de tu casa para disfrutar del cine con valores! Sobre todo, después de leer este artículo.
Ventajas de las buenas películas para educar en familia
Los clásicos del cine son, precisamente, las películas que trascienden su época y siguen estando vigentes en cualquier otra. Por ello, ofrecen numerosas ventajas en la educación familiar.
Entre ellas, todas estas:
- Proporcionan una oportunidad única para conectar a diferentes generaciones a través de historias y valores universales.
- Al ser testimonios culturales de épocas pasadas, fomentan la reflexión sobre la historia, la sociedad y la moral, promoviendo así el pensamiento crítico entre los miembros de la familia.
- Estimulan la creatividad y la capacidad de análisis de los niños y adolescentes, porque se exponen a diferentes estilos cinematográficos y narrativas complejas.
- Son un excelente punto de partida para mantener conversaciones significativas sobre temas importantes como la amistad, el amor, la justicia y la superación personal.
- Verlas en familia fortalece los lazos afectivos y genera un espacio para la discusión y el intercambio de ideas.
Dicho de otro modo, el cine clásico enriquece la educación familiar porque proporciona un medio poderoso para transmitir valores, estimular el pensamiento crítico y promover el diálogo intergeneracional.
La esencia educativa de los clásicos del cine
¿Te has parado a pensar por qué las obras maestras del cine tienen un impacto tan profundo en el espectador, puesto que logran conectar a nivel emocional y moral de una manera única? Su representación de situaciones complejas y personajes con los que nos identificamos nos invita a reflexionar sobre aspectos más profundos y esenciales de la vida.
De hecho, estos largometrajes nos plantean dilemas morales que cuestionan nuestras propias convicciones y valores, lo que estimula un productivo proceso de introspección y crecimiento personal. Además, las emociones que suscitan permanecen en nuestra memoria mucho después de haberlas percibido, lo que deriva en huellas imborrables en nuestro ser.
Dado que nos envuelve multisensioralmente, el cine influye en nuestra percepción del mundo y en cómo nos relacionarnos con los demás. Y lo hace a partir de los mensajes y las lecciones que nos transmiten sus historias cautivadoras. Estas obras maestras del séptimo arte no solo entretienen, también nos enriquecen emocional y moralmente, porque nos brindan la oportunidad de expandir nuestra visión del mundo y de fortalecer nuestros principios éticos.
Cómo aprovechar más el cine con valores en tu casa
Para potenciar el aprendizaje a través del cine con valores clásico, es fundamental implementar diversas estrategias que involucren a toda la familia. ¿Por qué no empiezas por las siguientes?:
- Fomenta la reflexión y el debate tras ver cada película. Al dialogar sobre los temas tratados en ella, vas a estimular el pensamiento crítico y promoverás la expresión de opiniones. De este modo, impulsarás el desarrollo de habilidades comunicativas y argumentativas en niños y adultos.
- Incorpora actividades creativas inspiradas en el largometraje visto, como dibujar un póster, escribir un final alternativo o representar una escena clave a través de juegos de roles. De este modo, afianzas la comprensión de la trama, consolidas los personajes y estimulas la creatividad.
- Relaciona los temas abordados en la película con situaciones cotidianas compartidas, para que todos puedan aplicar las lecciones aprendidas en su vida diaria. De esta manera, consigues una integración más profunda del mensaje cinematográfico y un mayor impacto educativo en tu familia.
- Establece noches temáticas periódicas dedicadas a películas o géneros emblemáticos. Por ejemplo, sesión de cine en casa una vez a la semana. Crea un ambiente agradable, bonito y estimulante para todos. Como colofón, una cena o picoteo especial pueden ayudarte hacia tus objetivos.
- Involucra a todos los miembros de la familia en la elección del filme, fomentando de este modo la participación y el interés individuales. Eso sí, antes hay que filtrar cuáles son clásicos auténticos y qué contenidos son más convenientes de tratar en cada momento.
Tres películas clásicas recomendables para tu familia
La Gran Muralla China comenzó por una piedra, así que anímate a comenzar con esta iniciativa de filmoteca familiar en cuanto sea posible. No lo dudes: el cine clásico entretiene y transmite valores atemporales que perduran durante generaciones.
¿Por qué película podríais empezar? Las posibilidades son inmensas, inagotables incluso. Sin embargo, nos hemos tomado la libertad de sugerirte tres de ellas. Son un seguro de vida para acertar. Nos referimos a tres cintas emblemáticas: Qué bello es vivir, Wonder y En busca de la felicidad, donde encontramos lecciones valiosas sobre la importancia de la amistad, la resiliencia y el camino hacia la felicidad.
Las tres reflejan aspectos universales de la condición humana e invitan a reflexionar sobre nuestras propias existencias y relaciones. Son películas conmovedoras que arrojan luz, frescura y energía positiva.
Qué bello es vivir
Dirigida por Frank Capra y protagonizada por el mítico James Stewart, es una soberbia historia humana sobre la razón de existir. Un sencillo ciudadano que regenta un modesto banco familiar es saboteado por un banquero poderoso al que conviene su ruina. En la Nochebuena de 1945, cuando todo parece perdido, decide suicidarse; pero lo que hace finalmente es descubrir el auténtico sentido de su vida.
Wonder
Basada en un best seller literario y protagonizada por Julia Roberts, cuenta la historia de August, un niño con una deformación facial que teme ir al colegio porque es rechazado y sufre bullying. Sin embargo, aprende a adaptarse a la comunidad en una película que aborda valores como el espíritu de superación, la capacidad de lucha y el respeto a los demás.
En busca de la felicidad
Basada en una historia real, Will Smith y su hijo Jaden encarnan a Chris Gardner y su vástago. Este hombre invirtió todos sus ahorros en un producto médico fallido que pretendía comercializar. La bancarrota lo llevó a una situación familiar devastadora y, junto a su pequeño, inicia un proceso de autosuperación y esfuerzo personal para cambiarlo todo.
Como has visto, las películas clásicas son una excelente fuente de aprendizaje y educación en valores. Crear una experiencia de filmoteca familiar basada en fabulosas películas que enseñan historias humanas ejemplares y fomentar el intercambio de pareceres sobre ellas es una estrategia formativa extraordinaria. Del mismo modo que un seguro de salud permite estar preparados ante posibles enfermedades o diagnósticos, invertir en la educación de tus hijos siempre garantiza resultados. ¡Programa esta semana tu primera sesión de cine con valores en casa!